Itinerario de 7 días en yate desde Mallorca: ruta día a día
Un itinerario de 7 días con alquiler de yate en Mallorca que recorre calas, puertos y fondeos imprescindibles. Descubre la ruta completa, día a día, para planificar tu próximo chárter por las Baleares.
Itinerario de 7 días con alquiler de yate en Mallorca
Planificar un itinerario semanal desde Mallorca permite combinar costa virgen, puertos con carácter y fondeos tranquilos en una sola travesía. Este recorrido de siete días cubre aproximadamente 120 millas náuticas y está diseñado para yates de 24 a 50 metros con tripulación profesional. Conecta la bahía de Palma con Cabrera, la costa sureste y el litoral norte, aprovechando los vientos predominantes del verano balear. A continuación, desglosamos cada jornada para que sirva como punto de partida antes de consultar nuestra [flota en Mallorca](#).
Día 1 y 2: Palma de Mallorca y la bahía de Cabrera
El embarque suele realizarse en Marina Port de Mallorca o en el Club de Mar Palma, ambos con amarres para esloras superiores a 40 metros y servicios de aprovisionamiento de última hora. Tras acomodarse a bordo, el yate zarpa rumbo sur hacia el Parque Nacional del Archipiélago de Cabrera, situado a unas 20 millas náuticas. La travesía dura entre dos y tres horas a velocidad de crucero.
En Cabrera el fondeo se gestiona con autorización previa del organismo del parque; la tripulación tramita el permiso con antelación. El agua es extraordinariamente transparente en la Cova Blava, accesible solo en embarcación auxiliar. El segundo día se dedica a buceo libre en los islotes cercanos y a recorrer los senderos de la isla principal antes de regresar a la costa mallorquina al atardecer.
Día 3: Cala Mondragó y Portocolom
Desde Cabrera se navegan unas 15 millas hacia el noreste hasta Cala Mondragó, parque natural con dos calas de arena fina protegidas del oleaje de componente sur. El calado permite fondear a unos 200 metros de la orilla y desembarcar en embarcación auxiliar.
Por la tarde, el yate se desplaza 8 millas más al norte hasta Portocolom, un puerto pesquero con faro del siglo XIX y restaurantes de pescado fresco en el paseo marítimo. El amarre se realiza de popa al muelle interior, al estilo mediterráneo. Es una escala tranquila, ideal para cenar en tierra y pasear por calles estrechas donde la temporada turística apenas se nota.
Día 4 y 5: costa noreste — Cala Varques, Porto Cristo y Cala Rajada
Estos dos días recorren el tramo más variado de la costa este. Cala Varques ofrece un fondeo abierto con fondo de arena a 5 metros de profundidad; no hay acceso por carretera cómodo, así que la cala suele estar poco concurrida entre semana. Porto Cristo merece una parada para visitar las Cuevas del Drach, a solo 10 minutos a pie del muelle.
El quinto día se continúa hasta Cala Rajada, puerto con lonja activa y ambiente local. Desde aquí, con buena visibilidad, se divisa la silueta de Menorca a unas 25 millas al este. Es una base excelente para una cena a bordo al atardecer, con la proa orientada hacia mar abierto y el viento de tierra trayendo aroma de pinar.
Qué incluir en la maleta y datos prácticos para cada escala
- Permiso de Cabrera: la solicitud se gestiona con al menos 15 días de antelación; la tripulación se encarga del trámite completo. - Vientos de verano: entre junio y septiembre predomina la embat, brisa térmica del suroeste que refresca las tardes y facilita la navegación costera. - Provisiones frescas: en Portocolom y Cala Rajada hay mercados matutinos donde la azafata de a bordo puede adquirir pescado, fruta y queso local. - Equipo de agua: la mayoría de yates de nuestra flota incluyen moto acuática, paddle surf y equipo de snorkel; consulta las opciones en nuestra [página de flota en Mallorca](#). - Protección solar y calzado náutico: la cubierta de teca alcanza temperaturas altas a mediodía; unas zapatillas de suela blanca protegen pies y barniz.
Día 6 y 7: Cap de Formentor, Pollença y regreso a Palma
El sexto día es el más espectacular en términos de paisaje costero. El yate rodea Cap de Formentor, donde los acantilados superan los 300 metros de altura y el mar adquiere un tono azul profundo. La navegación exige atención al mar de fondo que puede formarse con viento de tramontana, pero en condiciones estables el paso es cómodo.
Tras el cabo, se fondea en la bahía de Pollença, amplia y protegida, con calado generoso para esloras grandes. El Puerto de Pollença ofrece restaurantes con terraza sobre el agua y acceso rápido al casco histórico. El séptimo día se reserva para una travesía de regreso a Palma —unas 35 millas— con parada opcional en la Cala de Sa Calobra o en el fondeadero de Sóller, donde se puede almorzar frente al puerto antes de completar la última etapa. Para más ideas sobre escalas intermedias, consulta nuestro [itinerario de un día en Mallorca](#).
Planifica tu chárter de una semana en las Baleares
Cada semana de navegación por la costa mallorquina es distinta: la dirección del viento, la ocupación de los fondeos y el ritmo de los pasajeros moldean el recorrido final. Este itinerario de siete días sirve como esqueleto flexible que un patrón experimentado adapta cada mañana. La temporada alta de 2026, entre junio y septiembre, ya concentra reservas en yates de 30 metros en adelante, y las mejores fechas se asignan con meses de antelación. Disponer de un bróker local que conozca cada cala, cada amarre y cada trámite marca la diferencia entre un buen viaje y uno excepcional.